Test de Habilidades de Persuasión

La negociación es un proceso comunicativo bilateral en el que prima la flexibilidad y el carácter recíproco con el objetivo de conocer y convencer a la contraparte.

A continuación, le proponemos un cuestionario que indicará su valor actual en esta habilidad estratégica.

1. Proporciono habitualmente detalles abundantes sobre aquellos aspectos que pienso que son importantes, pero observando en el oponente señales de acuerdo o desacuerdo para poder actuar en consecuencia.

2. Durante la conversación acudo a expresiones o cosas que al oponente le gusta escuchar, que provocan sorpresa, etcétera, con el fin de atraer su atención y despertar su interés.

3. Cuando hablo con mis oponentes tengo la tendencia a dirigirme y utilizar con frecuencia su nombre.

4. Construyo argumentos que sigan un orden y una encadenación lógica, realizando conexiones rápidas entre hechos e ideas.

5. Ilustro los argumentos que ofrezco al oponente con ejemplos, datos, demostraciones creíbles y adaptándolos al oponente.

6. En la conversación con el oponente suelo emplear frecuentemente palabras o expresiones tales como "usted debe", "tiene que" o "hágame caso".

7. Intento conectar el interés del oponente con la oferta que le presento.

8. Cuando el oponente propone una objeción a mis argumentos, lo primero que hago es ocuparme de gestionar esa objeción de modo que la contraparte se sienta comprendida, antes de continuar con mis argumentaciones.

9. Suelo utilizar expresiones que hagan reforzar en el oponente que mi propuesta es la mejor respuesta a sus necesidades.

10. Si en la conversación con nuestro oponente se produce un silencio lo dejo fluir para no forzar situaciones pero pienso en la forma de utilizar dicho silencio: si me es favorable los sostengo, de lo contrario intento romperlo con alguna expresión acorde al contexto del momento.